Saúl "Canelo" Álvarez se concentra en Shane Mosley

La vida de Saúl el Canelo Álvarez ha dado un giro radical en un año. Desde la forma en que fue conducido para conquistar el título Súper Welter del Consejo Mundial de Boxeo ante Mathew Hatton, hasta sus defensas ante oponentes poco resistentes, el pugilista de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco sigue sembrando más dudas que certezas.

Y no solamente sus combates oficiales han sido materia de discusión, sino también dos supuestos pleitos abajo del cuadrilátero. Primero, en octubre del año pasado, el también tapatío Ulises el Archi Solís lo acusó de haberlo golpeado cuando entrenaba en la barranca de Huentitán, provocándole fractura en la mandíbula. Luego, en enero de este año, habitantes de un coto residencial de Puerto Vallarta se quejaron de que el Canelo entró con música de banda por la madrugada y golpeó a algunas personas. Ninguno de los hechos ha sido comprobado.
"No pasa nada, son gente que habla por hablar, eso sucedió en Vallarta ni pasó nada, esa nota que sacan la gente se la cree y no deben creer de todo, los dueños (del coto residencial) de inmediato me hablaron, me mandaron cartas que ellos se deslindan de eso, que nada era verdad. Ustedes como medios primero deben ver las cosas como son y luego sacarlo, porque en realidad no fue nada de eso, yo los entiendo que como medios su deber es informar a la gente, pero antes deben informarse de cómo pasó todo", dijo el Canelo en entrevista con ESPN.
Sin embargo, con todas las críticas en su contra, Saúl se concentra en su próximo rival el 5 de mayo en Las Vegas: Shane Sugar Mosley. El contrincante también es cuestionable, no por falta de calidad, sino porque el otrora tres veces campeón del mundo oriundo de Pomona, California se encuentra a las puertas del retiro, con 40 años de edad, y muy lejos de ser aquel boxeador que se mantuvo invicto por 38 peleas desde su debut en 1993 hasta 2002.

De sus tres recientes combates, Shane ha empatado una y perdido dos, la última ante Manny Paquiao contra quien se apreció excesivamente lento.

El Canelo se entrena en su gimnasio de siempre, el Julián Magdaleno, donde su manager José el Chepo Reynoso lo supervisa junto con su hijo Eddie Reynoso. Saúl calienta, estira los brazos y piernas, golpea el saco, mientras el Chepo pone música de The Beatles, específicamente el tercer el disco de la Antología en el que destacan las melodías acústicas del Álbum Blanco como Honey Pie, Cry Baby Cry, y While my guitar gently weeps, entre otras.
"Lo elegimos (a Mosley) todo el equipo de trabajo, nosotros esperábamos otra pelea pero al último no se concretó lo que pensábamos, y se decidió que fuera Mosley. Óscar de la Hoya (su actual promotor) dijo que era el mejor rival para mí que a pesar de su edad es un peleador que se ha sabido conservar, tiene rapidez, fuerza y mucha experiencia, y será el rival perfecto para mí porque me va a poner en peligro".
Paradójicamente, el tapatío enfrentará a uno de los boxeadores que durante años fue su modelo a seguir desde su adolescencia.
"Para mí es un sueño pelear contra él, porque lo he visto desde hace años para aprenderle cosas, para desarrollarlas, me gusta su estilo, pega fuerte, aguanta, es rápido, se sabe mover. Se ha sabido conservar como pocos, no hay muchos casos como el de él, es un peleador grande pero que es fuerte".
Los cuestionamientos sobre elegir rivales veteranos no le incomodan a Álvarez Barragán. "Críticas siempre habrá, tengo 21 años y todos los que hay libra por libra no habían hecho lo que yo. Vamos por buen camino, sé de la capacidad de Mosley, me voy a preparar a conciencia porque será una pelea peligrosa".

El siguiente capítulo para Saúl podría ser enfrentar al ganador de la pelea entre Floyd Mayweather junior y Miguel Cotto, por ello aceptaron ir de apoyo en dicha función.
"Es una posibilidad, estamos viendo eso en un futuro, por eso decidimos pelear ahí, ojalá que se concrete contra el ganador de cualquiera de ellos que son de peligro, pero primero quiero pasar este reto y luego pensar en lo demás".
Por lo pronto ha quedado de lado lo que antes parecía ser una obsesión: el duelo contra el hijo de la leyenda: Julio César Chávez junior.
"Por lo pronto no, no hay nada que sirviera para hacer una pelea con él, pero yo estoy puesto para todo, pero es un peleador del que se habla que ya puede subir de peso, y así será difícil. Yo estoy puesto".
Saúl bombardeos de críticas por todas partes, por sus peleas dentro y fuera del ring, pero él dice mantenerse intacto para el combate contra Mosley.
"Yo sé lo que pasa en mi vida, mientras yo esté tranquilo nada me va a quitar el sueño", sentencia seguro de sí mismo, mientras la voz de George Harrison en While my guitar gently weeps se mezcla con el sonido de los golpes al costal que impactan otros pupilos del Chepo Reynoso.

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